19 de mayo de 2011

Ofrecer, pero cumplir

por Alonso Núñez del Prado S.(*)

Pareciera, a veces, que los medios y la prensa son cómplices de los políticos. ¿Han visto cuanto espacio les dedican a las ofertas electorales y cuánto a su cumplimiento? Resulta entonces que en realidad les hacen el juego y no cumplen con su labor de fiscalización. Al final, se trata de vender y parece que recordarles a los gobernantes que están obligados a cumplir con lo que ofrecieron, que la palabra empeñada debe tener algún valor en especial en los hombres públicos, no vende mucho. Mas no se trata sólo de los medios, sino también de la clase política que pareciera considerar que es mejor no reclamar, porque de repente ocurre algo similar cuando les toque el turno de estar en el poder.

El Perú y la política*

por Alonso Núñez del Prado S.


La historia del Perú —por lo menos la más reciente, que es de la que soy testigo— es un conjunto de oportunidades desperdiciadas.

Cuando Belaunde asumió el mando en 1963, todo el país esperaba un cambio de rumbo. La votación que recibió fue la de un pueblo que reclamaba un camino diferente. Hasta entonces habíamos vivido una oligarquía, que llegaba a su fin, porque no daba para más. Se podían ya percibir los clamores del Perú profundo. Por las razones que fueran —los acciopopulistas dicen que porque la alianza entre el APRA y la UNO (Odría) no los dejó gobernar— el gobierno de ese entonces no fue capaz de hacer los cambios necesarios y desembocamos en el golpe velazquista.

Derechos del elector... y obligaciones del elegido

por Alonso Núñez del Prado S.

Entre los muchos problemas que tiene nuestra democracia, está el de ser casi sólo eleccionaria. Los gobernantes, representantes y candidatos sólo se acuerdan de quienes los eligieron cada vez que hay elecciones, olvidándose que son mandatarios en el sentido de que reciben un mandato de sus electores y no de que mandan, como algunas personas creen.

El derecho a exigir que los gobernantes cumplan con lo que prometieron

por Alonso Núñez del Prado S.

Nuestro Perú, heredero de una tradición cortesana y de una cultura poco democrática que se remonta hasta el Incanato, seguido luego por el virreinato de la Colonia, junto con el proceso republicano de construcción de la democracia y la tradición de la cultura occidental, ha olvidado el derecho que tienen los electores a exigir que los elegidos, es decir el gobierno, cumpla con lo que ofreció durante el proceso electoral, cuando necesitaba de los votos de todos los ciudadanos para convertirse en responsable de la conducción del país.

Nuestra experiencia es más bien la del engaño, la del aprovechamiento de la ignorancia del pueblo para hacerle ofrecimientos atractivos, pero que no solucionaban sus problemas o peor que no se tenía intención de cumplir. Casi sin excepciones, podemos decir que los gobernantes del Perú se olvidaron de sus electores una vez que asumieron el mando y los recordaron otra vez ad-portas de la elección siguiente.

18 de mayo de 2011

Elección política: ¿la persona o su programa?

por Alonso Núñez del Prado S.

Se está introduciendo algunas modificaciones a la Ley de Partidos Políticos, como resultado de algunas de las experiencias vividas en los últimos tiempos. Así tenemos que se están introduciendo algunas reglas para la hoja de vida y para la declaración que deben hacer los candidatos en relación a sentencias que se hayan dictado en su contra.

Es necesario hacer notar al respecto que si bien las modificaciones que se están haciendo no están mal ni mucho menos, no se está atacando sino los aspectos superficiales del problema.

16 de mayo de 2011

Necesidad de mejorar la Ley de Partidos Políticos

Una estructura básica de Plan de Gobierno
por Alonso Núñez del Prado S.


El hecho de que se esté discutiendo en el Congreso posibles modificaciones a la Ley de Partidos Políticos, me permite poner sobre el tapete un tema directamente vinculado, en especial, con una mayor democratización del Perú. Se trata la necesidad de exigir que las agrupaciones políticas se inscriban en las elecciones con la presentación de un Plan de Gobierno estructurado y que cumpla con requisitos mínimos que permitan hacer un seguimiento a su cumplimiento.

En publicaciones anteriores he hecho notar que es imprescindible que la ley establezca una especie de matriz de plan de gobierno, que sería el mínimo con que tendrían que cumplir los partidos o agrupaciones que se presenten a una contienda electoral.

El control de las promesas electorales

La propuesta del Jurado Nacional de Elecciones (JNE)
por Alonso Núñez del Prado S.


Hemos recibido con esperanza la reciente insistencia de Conferencia Episcopal Peruana (CEP) en la propuesta del JNE, respaldada por algunos representantes del Acuerdo Nacional, la Asociación Civil Transparencia y la Comisión Andina de Juristas (CAJ), que en realidad retoma la que hicimos en el diario El Comercio el 5 de diciembre de 2001, bajo el título “La democracia y la obligación de rendir cuentas” y retomamos también en esa página el 19 de septiembre del 2003 en el artículo denominado “Los partidos y los planes de gobierno”[1].

Se trata de que el JNE (mi propuesta era que lo hiciera un organismo nuevo e independiente) recopile las propuestas de los partidos en los procesos electorales, para que después se haga público en forma periódica y la ciudadanía lo pueda revisar. Más recientemente se ha insistido en que siguiendo el ejemplo de las leyes 26864, de elecciones municipales y 27683, de elecciones regionales, se obligue a los candidatos a publicar un programa de gobierno.

Los partidos y los planes de gobierno

por Alonso Núñez del Prado S.


Ahora que se está debatiendo en el Congreso la Ley de Partidos, es necesario recordar, lo importante de incorporar a nuestra legislación —probablemente no a esta última norma, sino a la que rige la inscripción de los partidos para las elecciones— la obligación de presentar planes de gobierno en todos los niveles en el momento de inscribir las candidaturas.

Debido a que el nivel educativo de la mayor parte de nuestra población no es alto, estamos sujetos a la manipulación proselitista, a los discursos encendidos y a los ofrecimientos que entusiasman a los electores, pero que se sabe de antemano, no se cumplirán.

Una "Fiscalía de la Democracia" de Nivel Constitucional

por Alonso Núñez del Prado S.


La historia del Perú ha venido siendo una sucesión de “democracias” seguidas por dictaduras, debido especialmente al fracaso de las primeras, sin que con esto pretenda justificar las segundas. Nuestros intentos democráticos han tendido a debilitarse, terminando por colapsar, dando oportunidad al reclamo que con mucha frecuencia todavía hacen algunos peruanos, de un gobierno fuerte que asuma la responsabilidad y el encargo de aquellos que pretenden no contaminarse con la política y prefieren que alguien se haga cargo y “los dejen trabajar”, olvidando que la construcción del Perú es tarea de todos y que sólo así tendremos un país verdaderamente democrático y en el que imperen la libertad y la justicia.

La democracia es fruto del ejercicio general de la misma. Son demócratas los que actúan como tales en su casa y en su empresa. Es una práctica que casi tiene que ingerirse con el biberón, practicarse en las escuelas, en las universidades, en los centros laborales y, por supuesto también en las dependencias estatales.

En el Perú nada de esto ocurre, por lo menos en la mayoría de los casos, lo que nos lleva a plantearnos la necesidad de construir la democracia y para hacerlo el único camino conocido es el de crear las instancias e instituciones que la hagan posible.

11 de mayo de 2011

Dialoguemos sobre los planes de gobierno

por Alonso Núñez del Prado S.

A estas alturas (faltan poco menos de dos meses para las elecciones), deberíamos estar dialogando sobre el contenido de los planes de gobierno de cada uno de los partidos, si son verdaderos planes o son más bien la exposición de algunas ideas, si son viables, si no los han presentado y por qué. Hay que discutir sobre las ideas, no sobre las personas (lo que no quiere decir, que no se requieran ciertas cualidades personales, para ser elegido). Hasta cuando vamos a seguir con el subdesarrollo de seguir votando por los candidatos y no por lo que proponen.